Evaluación

Para valorar el funcionamiento de este proyecto de investigación hemos llevado a cabo una evaluación global, continua y formativa, utilizando la observación directa y sistemática como técnicas básicas, junto con la elaboración de hipótesis y su comprobación, fomentando en los niños/ as un proceso de autoevaluación que le permitía por sí mismos comprobar si los resultados se ajustaban a la realidad, o por el contrario debían buscar otras hipótesis y volver a contrastarlas.

Durante todo el proceso los niños han ido evaluando sus resultados, pero conjuntamente nosotras también hemos valorado sus conocimientos realizando:

  • Una evaluación inicial que nos permitió conocer las ideas y conocimientos previos que los niños tenían sobre las hormigas y que giraban en torno a 3 preguntas básicas ¿Qué es una hormiga? ¿Cómo es una hormiga? ¿Qué es un hormiguero?

  • Una evaluación continua a lo largo de los bloques de actividades que hemos desarrollado y que nos permitido saber si los niños iban captando las ideas fundamentales, las reflexiones que los niños desarrollaban, …

  • Una evaluación final en la que hemos valorado conforme a las ideas previas del niño/a los avances que ha obtenido y a la par si ha funcionado el método de investigación y los medios utilizados.

 

Así mismo valoramos la actuación que desarrollamos las maestras dentro del aula, y la construcción de hormigueros, determinando la funcionalidad y adecuación de los mismos a los objetivos que pretendimos conseguir con ellos, anotando los posibles cambios con el objeto de mejorarlos para años posteriores.