Las ayudantes de Papa Noel

Como sabéis en el Polo Norte, donde vive Papá Noel, hace un frío terrible, te castañean los dientes, algunos días se te pegan las pestañas, las ardillas usan guantes, los lobos botas de cuero y los renos unos graciosos gorros rojos con orlas blancas, que acaban en su punta con un gracioso pompón.

A punto estaba de llegar el día de Navidad y papa Noel amaneció con tos y fiebre.

Es gripe, decía con los ojos llorosos. Y muy preocupado añadía… ¡ Qué va a ser de mis niñitos y niñitas! ¿ Quién repartirá las ilusiones y esperanzas, tantos regalos como ellos esperan?

Nosotras- gritaron unas vocecitas pequeñas que venían de la despensa de la cocina.

Nosotras repartiremos los regalos- dijeron un gran grupo de hormiguitas que salían de la despensa y… acercándose a Papá Noel, le trajeron un gran vaso de leche con miel y un gran pastelito. Nosotras lo haremos.

Papá Noel escuchó sin decir nada, y se quedó pensativo, no sabía si iban a ser capaces, pues las hormigas eran muy pequeñitas para coger esos regalos tan grandes y pesados, pero se dio cuenta, que aunque eran pequeñitas eran muy pequeñas y trabajadoras y todas juntas podrían coger los regalos y ponerlos en los árboles de Navidad.

Está bien, estoy muy malito y no quiero que los niños/as se queden este año sin sus regalos. Además ellos no se van a dar cuenta porque siempre están dormidos cuando llego. Fuera el trineo está preparado, suenan los cascabelillo y los renos se mueven ansiosos por salir ya. ¡ Atchiss! ¡ Atchiss!

Es hora de marchar, el trineo ya está lleno de regalos- dijeron las hormiguitas

Si – dijo Papá Noel

Volveremos cuando hayamos repartido todos los regalos

Os estaré esperando, conducid con cuidado que estos días hay mucho jaleo.

Las hormiguitas iniciaron el viaje, cada una de ellas tenía su trabajo:

Unas eran las encargadas de mirar la agenda de Papá Noel para saber donde vivían los niños y las niñas. Otras buscaban los regalos que los niños y las niñas habían pedido en sus cartas .Otro grupo bajaba los regalos del trineo, y  las hormigas soldado, que eran las más fuertes, los transportaban hasta sus casas unas detrás de otras haciendo una gran fila, y los colocaban sin hacer ruido debajo del árbol de Navidad

Cuando terminaron de repartir todos los regalos, dijeron a los renos:

enos hemos terminado, llevadnos a casa de Papá Noel

Cuando llegaron Papá Noel estaba bastante recuperado y les tenía preparado un regalito a cada hormiguita que había colocado en cajitas pequeñitas debajo de su gran árbol de Navidad.
Las hormigas muy contentas y sorprendidas, corrieron hacia el árbol , abrieron las cajitas y…¿ Que habría en las cajitas?

Pues un precioso gorrito rojo y blanco, pequeñito pequeñito, para la cabecita de cada hormiguita .

 

ELLAS HABÍAN SIDO LAS AYUDANTES DE PAPÁ NOEL AQUELLA NAVIDAD.